

Este totém es un refugio para abejas y polinizadores

Este espacio fue creado en colaboración con Grupo Omnilife,
el Club Deportivo Guadalajara y Abejedario,
como parte de un esfuerzo por restaurar la naturaleza en la ciudad
y recordar que incluso en medio del concreto,
la vida florece cuando la ayudamos a regresar.
Las abejas también habitan este estadio y la mayoría son solitarias
En este espacio viven abejas que no necesitan colmenas:
abejas solitarias que anidan en cavidades naturales o en refugios creados especialmente para ellas, como este tótem para polinizadores.
Cada orificio del tótem funciona como un pequeño hogar, donde distintas especies de abejas depositan su alimento y sus crías, ayudando a mantener viva la biodiversidad urbana.
En las ciudades, las abejas enfrentan cada vez más retos: falta de flores, contaminación y pérdida de espacios naturales.
Con este tótem, el estadio se convierte en un punto de descanso y anidación, donde las abejas pueden resguardarse y seguir haciendo lo que mejor saben: polinizar.
Gracias a ellas, florecen los jardines, se alimentan las aves y se fortalece el equilibrio del ecosistema.
Este tótem forma parte de una estrategia que busca integrar la naturaleza en los espacios deportivos y urbanos, mostrando que cada acción —por pequeña que parezca— puede inspirar una red de vida más grande.
Descubre más sobre cómo ayudamos a las abejas y otros polinizadores en los entornos urbanos
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